Que es el "Slow Travel"

Los viajes lentos son una consecuencia del movimiento de comida lenta, que comenzó en Italia en la década de 1980 como una protesta contra la apertura de un McDonald’s en Roma.

 

El movimiento Slow Food tiene como objetivo preservar la cocina regional, la agricultura local, comidas comunitarias y los métodos tradicionales de preparación de alimentos. 

 

Desde entonces, esta iniciativa cultural ha florecido en un estilo de vida conocido como Movimiento lento, que enfatiza la conexión: la conexión con la comida, la conexión con las familias y, en el caso de los viajes, la conexión con los pueblos y culturas locales.

El Viaje del Caracol

Cuando decimos que nosotros viajamos lento, la gente quizás se imagina que lo hacemos en cámara lenta. ¡¡¡Puede que al final tengan razón!!!

 

Intentamos exprimir cada sitio como nos sea posible. El movernos despacio de una ciudad a otra, nos da esa ventaja de explorar cada destino minuciosamente y de experimentar la cultura local.

 

Según el planteamiento filosófico en que se basa el viajar lento, es más importante conocer bien un área pequeña, que ver solo un poco de muchas áreas diferentes.

 

En el caso nuestro, vivimos en una pequeña casa de seis metros cuadrados, la cual por lo general permanece estacionada en alguna calle, de algún pequeño pueblo por donde pasamos. Por lo general bajamos nuestras bicicletas y recorremos sus calles con toda la tranquilidad del mundo.

 

Al pasar de algunos días ya tenemos amigos en ese pequeño poblado. Conocemos al señor de la tienda de la esquina, al panadero y a un montón de niños que siempre nos preguntan cosas acerca de nuestro viaje.

 

¿Cuáles son las ventajas del viaje lento?

 

Viajar más despacio nos ha permitido establecer una conexión más fuerte con el lugar que estamos visitando. Con un itinerario “lento” como el nuestro, seguramente usted no experimentará el estrés de intentar eliminar todos los sitios de su guía de viaje. En cambio, permanecerá en un lugar el tiempo suficiente para reconocer a sus vecinos, comprar en los mercados locales y elegir su cafetería favorita.

 

Los viajes lentos a menudo son más beneficiosos para su presupuesto. Quedarse en un lugar por una semana o más a la vez reduce nuestros costos de combustible.

 

Si bien el ritmo de los viajes lentos puede ser conocer de cerca y de forma personal una nueva cultura es mucho más desafiante que solo navegar a través de los principales sitios turísticos.

 

El movernos como los caracoles, nos da la oportunidad de involucrarnos con los ingredientes locales, enriqueciendo nuestra oferta de comida. Por lo general experimentamos con la cocina regional del lugar que estamos visitando.

 

¡Cocinamos nosotros mismo!, por lo general compramos nuestros alimentos en el mercado local de frutas y verduras. Al igual que en la panadería del pueblo. De vez en cuando comemos en los restaurantes locales.

 

Otras alternativas “lentas” incluyen andar en bicicleta y en el trasporte local.

 

Si bien los viajes lentos son una opción cada vez más popular para las personas que buscan enriquecer sus experiencias de viaje, no es para todos.

 

Así que si esta inclinado por llevar una vida lenta, como los caracoles. Te invitamos que consideres muy seriamente la posibilidad de salir de viaje por un muy bien tiempo.